viernes, 18 de abril de 2014

ALEKSIS STROGONOV. INTEGRAL de RÉGNAUD y BRAVO

POrtada de ALEKSIS STROGONOV de Régnaud y Emile Bravo, edita Ponent Mon
Ponent Mon, 2014
164 páginas, 32 euros

DESDE RUSIA CON HUMOR


Tras el integral con las aventuras completas de Jules ahora se recupera otra saga dibujada por el talentoso Émile Bravo. En esta ocasión es Régnaud quien escribe las andanzas del joven ruso Aleksis Strogonov.


Se comenta mucho la relación de Bravo con la tradición. Si otros compañeros de su generación han marcado una clara ruptura con el modelo señalado por Hergé, Bravo parece decantarse por modular ese paradigma, ajustándolo a la actualidad. Ya lo he dicho con anterioridad, Bravo es un narrador nato, cuenta bien y su dibujo no pierde el tiempo con detalles innecesarios, sus personajes derrochan expresividad y simpatía, vitalidad. Eso le permite renovar un área como es la del tebeo juvenil, casi desaparecida en nuestro país.

Los relatos que ilustra pueden alcanzar un público amplio, aunque no evita abordar asuntos que en los tebeos clásicos se dejaban al margen de la mirada infantil. Aquí sobre todo debemos referirnos a la violencia política y a las relaciones sentimentales. En Jules Bravo no vacilaba a la hora de plantear aspectos religiosos con una mirada muy crítica y, en cuanto a la sexualidad, chapoteaba alegremente en las turbulentas aguas que su premisa de los clones con crecimiento acelerado le facilitaba. El pobre protagonista apenas había superado sus complejos porque su novia crecía a mucha más velocidad que él, cuando ya aparecía la hermana pequeña a complicar aún más las cosas.

No parece Bravo alguien preocupado por abandonar determinadas zonas de confort. Él más bien se siente cómodo transitando territorios pantanosos y conflictivos. En ese sentido el guionista le brinda un auténtico festival de temas peliagudos. Empezando por el primer álbum, donde la relación con Tintín se hace explícita. Como sabrán el primer ciclo de aventuras de Tintín nunca se revisó, Hergé no hizo una versión oficial de un álbum del que prefería no hablar y que finalmente apareció en edición facsímil, acentuando su carácter de locura de juventud. El gran pecado de Las aventuras de Tintín en el país de los soviets fue acercarse demasiado a la verdad. Hergé apenas se documentó para realizarlo, confiando en un libro de referencia que le pasaron en la redacción del periódico católico donde colaboraba. Pero su descripción del infierno soviético resultó bastante ajustada, como tantos testimonios posteriores han demostrado. Pero los compañeros de viaje en occidente no podían consentir que tales verdades fueran reveladas y por eso hicieron todo lo posible para que Hergé se avergonzara de ese trabajo. La revisión de Régnaud y Bravo no sólo confirma ese primer acercamiento sino que lo contextualiza con inteligencia y humor. No faltan las críticas a la aristocracia y a la brutalidad de los poderosos. Pero también asistimos a muchas matanzas gratuitas por parte de los camaradas revolucionarios y el panorama que pintan es adecuadamente desolador.

Viñeta de ALEKSIS STROGONOV de Régnaud y Emile Bravo, edita Ponent Mon
A partir de ahí seguimos los pasos del joven protagonista ruso por toda Europa, en lo que parece un ajuste de cuentas con algunos de los mayores males que la asolaron en el siglo XX y que tan cercanos nos parecen hoy. Del comunismo saltamos al nacional-socialismo alemán, en una aventura donde entre bromas y veras se describen de forma muy precisa algunos de los rasgos del Berlín de entreguerras. Nos paseamos por los estudios de la UFA, vemos cómo se organizan unos descerebrados grupúsculos ultraderechistas y sentimos la frustración alemana ante las condiciones establecidas por el Tratado de Versalles. Por si todo esto fuera poco, los autores rematan la obra con un tercer álbum dedicado a los conflictos nacionalistas en los Balcanes. Aquí la localización se vuelve algo más etérea pero es igualmente eficaz. Al final los abrumadores problemas identitarios se reducen a peleas entre vecinos y discusiones entre los habitantes de Villarriba y Villabajo. Una auténtica farsa en la que lamentablemente muere gente de verdad. Como si Régnaud y Bravo fueran incapaces de tomárselo en serio, presentan a una líder realmente psicótica, de sexualidad ambigua y gatillo fácil.

En fin, hay muchos detalles en los tres álbumes que justifican su lectura. Los guiones son inteligentes, los personajes chispeantes y el dibujo muy agradable. Y su paseo por las diversas formas del totalitarismo europeo constituye una lección de historia tan precisa como dramáticamente divertida. Con un humor muy negro los autores abordan asuntos trágicos convirtiéndolos en farsa, sin banalizarlos. No es tan fácil.
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viernes, 11 de abril de 2014

LA CRÓNICA DE LEODEGUNDO. VOL.2 de G. MEANA

La crónica de Leodegundo - Volumen 2 - el cantar de Teudán (I) [772-800 D.C.] de Gaspar Meana, Edicions UIB, SD Ediciones
Edicions UIB,
SD distribuciones 2014.

248 páginas. 28,50 euros.

CONEJOS Y ELEFANTES


En la producción balear de tebeos tienden a confluir la iniciativa pública y privada, lo que ayuda a entender que se publiquen muchas historietas con un sentido eminentemente educativo y divulgativo.


La reducción en los últimos años de las ayudas institucionales debido a los ajustes, explica también algunas ausencias. La más sonada, la de la revista Esquitx, donde tantos autores dieron sus primeros pasos. También parece haberse esfumado el segundo Premio Ciudad de Palma de Comic. Y no me refiero al que este año ganó Tatúm (a quien felicito desde aquí), sino al del año anterior, Navarro y Del Rincón. ¿No debía haberse editado su novela gráfica? Parece que los pagos que tendrían que haber garantizado esa producción no se ajustaron a los plazos. Empezamos a acostumbrarnos a los retrasos. En diciembre se publicaba el catálogo dedicado a Russ Heath, preparado un año antes para venderse mientras la exposición Flesh & Steel permanecía abierta en el Solleric. Finalmente se edita en una tirada limitada que al menos adelanta por poco a su versión americana, a cargo de IDW. Mientras, la muestra dedicada a Seguí no acaba de llegar.


Rosselló-Pordel, les ales trencades de Planas, Vaquer y Garau. Edita Dolmen
La ralentización de las actividades relacionadas con el cómic del Ayuntamiento de Palma otorga un mayor protagonismo a otras instituciones. Destaca el Institut de Estudis Balearics. Pagó la exposición Herois, que se pudo ver en el pasado Salón de Barcelona y que todavía pasea por las islas, acompañada de un vistoso catálogo. Llevan tiempo colaborando con Dolmen, la editorial de comic más activa de las islas. Más allá de sus productos zombis, están detrás de prácticamente cualquier publicación comiquera, en muchos casos acompañando a uno o varios organismos públicos. Como en Rosselló-Porcel, les ales trencades, un bonito libro dedicado al poeta, escrito por A. M. Planas y dibujado por Vaquer y PepMi Garau. Textos breves acompañados de ilustraciones en bitono, aunque Rafa no se resiste a introducir bocadillos y algunas viñetas que aligeran la lectura. Mezcla sus humorísticos personajes perfilados a lápiz con nostálgicas aguadas jugando con una estética de fotografía antigua muy eficaz.

Balears, abans i ara. Vol. 4 de Quim Bou edita Dolmen
 En una línea muy diferente la serie Balears, abans i ara alcanza el cuarto volumen, dedicado a la dominación romana. Quim Bou se esfuerza por reconstruir el vestuario, la arquitectura y hasta el olor de la época. En ambos casos hablamos de productos donde la divulgación de los hechos históricos pesa más que el drama. Historietas pensadas como herramientas educativas, para favorecer el acercamiento a diversos aspectos de la cultura local. En ese sentido son impecables, aunque es posible que para un lector habitual de comics resulten un tanto planas, con mucha gimnasia y poca magnesia.

Según leemos en prensa, el IEB mantiene su compromiso con el medio y algunos de sus técnicos viajarán a festivales como Anguleme o San Diego. Espero que pronto podamos leer los informes con los contactos o las ventas de proyectos mallorquines conseguidas en esas convenciones. También pagan la adaptación de la novela de Cristóbal Serra, Viaje a Cotiledonia, que ya ha empezado a dibujar Pere Joan.

EL LARGO VIAJE DE TEUDÁN


El servicio de publicaciones de la UIB avala la obra más interesante editada en las islas. El primer volumen de La Crónica de Leodegundo se convertía el año pasado en un insospechado éxito en la Feria del Libro de Madrid, en el terreno de las publicaciones universitarias, donde sólo era superado por un libro dedicado al Bosón de Higgs. Ahora aparece el segundo volumen, con una calidad aún superior a la de la primera entrega. Si en el último capítulo de Balears, abans i ara la captura de un conejo sirve como excusa para un largo paseo por la villa de Pollentia, el héroe de Meana abandona su Asturias natal y se dirige hasta Bagdad donde espera encontrar un mítico animal, una bestia a la que llaman elefante. Esta metafórica diferencia de dimensiones define bien la distancia que separa La Crónica de otros tebeos históricos locales, incluso de aquellos realizados con tanta dignidad como la citada obra de Quim Bou.

Meana se preocupa por el detalle de sus reconstrucciones como el que más y basta leer los apéndices del segundo tomo para comprobarlo. Pero eso no anula lo que realmente le preocupa: la peripecia vital de sus personajes, la elaboración de historias que instauran una nueva realidad. Su visión es totalizadora y envolvente, arrastrándonos al interior de los hechos históricos. La Crónica no se lee, se habita.

La crónica de Leodegundo de Gaspar Meana UIB Edicions, SD Distribucion
Es imposible abordar el segundo tomo si no se refresca antes lo sucedido en el primero. Hagan como yo y relean ese primer volumen donde se nos contaban las andanzas de Liuva, noble godo que acompañó a Pelayo y a Rodrigo en la batalla de julio de 711. Liuva es hecho prisionero mientras lo que queda de su familia escapa con Pelayo al agreste reino de Asturias. En lo que es el primero de un espectacular conjunto de saltos espacio-temporales, pasamos de una maravillosa vista de los Picos de Europa a una lujuriosa escena de cacería cerca de Damasco. Todo ello acompañado de la precisa y poética prosa del autor, que se desborda en unos textos de apoyo elegantes y muy bien escritos. Liuva participa en el sitio de Constantinopla y vemos cómo las batallas entre mortales tienen un correlato en el mundo de los genios y demonios. Para Meana las creencias de la gente conforman otro tipo de realidad que también debe estar contenida en todo relato histórico. Liuva acaba como esclavo en Constantinopla y aprende algunos de los misterios del hermetismo ofita. Finalmente consigue retornar a Asturias con los suyos. Se desmitifica la batalla de Covadonga y la muerte de Fáfila se presenta como un episodio más de una intensa contienda entre los viejos dioses y el nuevo credo cristiano. Luego viene el convulso reinado de Alfonso I, que conlleva un nuevo alejamiento de Liuva. En el maravilloso episodio “Malik de la ciudad inconclusa” asistimos entre otros muchos sucesos al virtual exterminio de la dinastía Omeya. De vuelta a Hispania, Liuva apoya a su hijo Leodegundo como aspirante al trono del reino de Asturias, con trágicas consecuencias debido a la brutalidad y falta de escrúpulos de sus antagonistas.

El arranque del segundo volumen exige no pocos esfuerzos por parte del lector para no perderse en la maraña de personajes y las complejas intrigas, pactos y traiciones que los entrelazan. En compensación, el dibujo mejora mucho y las caracterizaciones son rotundas, ayudando a diferenciar a los protagonistas. La visualización de las batallas es antológica. Además, algunos de los enfrentamientos más épicos coinciden con el ascenso al poder de Alfonso II, momento en que el argumento se simplifica y resulta más fácil seguir la acción. Como siempre, Meana mezcla lo divino y lo humano y las matanzas en el suelo son tuteladas por una auténtica aviación de bestias semi-divinas que nos sobrecogen realzando el drama.

viñeta de Pérgamo de La crónica de Leodegundo de Gaspar Meana UIB Edicions, SD Distribucion
Este segundo tomo agrupa la mitad de los álbumes dedicados a Teudán, cuyas aventuras se completarán en el siguiente. Es uno de los nietos de Liuva, un joven deseoso de recorrer el mundo para tener vivencias tan intensas como las de su abuelo. El destino se burla de él cuando es destinado como embajador a la corte de Carlomagno. Allí su relación con una de las hijas del monarca le obliga a salir corriendo hacia oriente. Meana aprovecha una increíble parada en Pérgamo para demostrarnos lo mucho y bien que dibuja. Como colofón tenemos un descenso aéreo sobre Bagdad absolutamente estremecedor. La habilidad del autor con las viñetas panorámicas queda demostrada en una larga secuencia al final, una visita a Bagdad que constituye una de las mejores representaciones visuales del poder que recuerdo. Y Peter Ustinov aparece como secundario de lujo.

En fin, en anteriores ocasiones he criticado la rigidez de las figuras de Meana, o la complejidad de sus argumentos, que exigen una atención extrema por parte del lector. Pero cada vez que leo y releo su trabajo la importancia de esos asuntos disminuye. Porque descubro nuevos detalles, matices que enriquecen una obra de una ambición y elegancia sin parangón en la historia de la historieta española. No sólo por sus evidentes virtudes históricas, por su labor documental y de investigación, que son innegables y de un nivel muy superior a la media. Sobre todo por algo que he mencionado de pasada: La Crónica es un universo perfecto en sí mismo, una visión de nosotros mismos, de lo que como humanos somos capaces de hacer, un discurso sobre la ambición, la nostalgia, el amor y también el odio. Una obra total y de cuya edición la Universitat de les Illes Baleares puede sentirse extremadamente orgullosa. Corran la voz.
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viernes, 4 de abril de 2014

JULIA. MUERTE ASEGURADA de BERARDI, CARACUZZO & DALL'AGNOL

JULIA, muerte asegurada - las aventuras de una criminóloga de Berardi, Carcuzzo y Dall Agnoll. Edita Aleta
Aleta, 2014
256 páginas, 13,95 euros

LOS SERIALES SON PARA SIEMPRE


Desde sus orígenes, el comic se ha caracterizado por narrar historias eternas con personajes que no mueren nunca, continuando la tradición de los seriales. Cuando una serie tiene éxito ¿por qué interrumpirla?


Aunque con los años se ha conseguido una mayor variedad, la fórmula del “continuará” permanece. Muchos lectores se mantienen fieles a un personaje o título, olvidando qué autores se esconden detrás.

Algunos de los mejores tebeos todavía se encuentran entre las páginas de sagas muy populares, que conservan su calidad número tras número. Hoy quería citar algunas de esas series. Como Macanudo, de Liniers editado por Random House. El humorista argentino alcanza el noveno volumen que recopila su peculiar tira y mantiene todas sus constantes. Humor tierno o surrealista, da igual, al final siempre consigue hacernos sonreír.

Macanudo de Liniers


La serie de Los Muertos Vivientes ha conseguido una justa fama gracias a su adaptación televisiva, pero el tebeo original sigue en marcha y su interés no desciende. Los dibujos de Adlard son tan eficaces e impactantes como narrativos y los guiones de Kirkman continúan enganchándonos y manteniéndonos en vilo. A estas alturas los zombis son ya casi parte del paisaje y los verdaderos problemas los causan los vivos, los demasiado vivos. Ya he recomendado tantas veces esta serie que poco más podría añadir.

Julia - Historias de una criminóloga
De América nos vamos a Europa, más concretamente a Italia, de donde nos llega Julia, otra de mis favoritas. La edición española alcanza el octavo libro, que incluye material de 1999 y 2000. Como siempre, excelente. Puestos a elegir me quedo con la segunda historia, donde se entrelazan los recuerdos reprimidos de uno de los personajes con las andanzas de la protagonista, en este caso en plena aventura sentimental con un colega recién separado. Es una delicia comprobar cómo Giancarlo Berardi, el guionista, dispone sus piezas en un delicado conjunto donde nada sobra y todo aporta su fragmento de realidad a una obra tan detallada como interesante. El dibujo, como siempre, impresionista y real, fresco pero ajustado permanentemente a lo narrado.

Dejo para el final lo más exótico. De Europa nos trasladamos a Japón, donde ya hace años Tezuka publicó Fenix. En España se editaba hace poco su quinto tomo recopilatorio. Se inicia con una muerte y luego se nos explica lo que le ocurre a ese personaje que se acaba de estrellar contra el suelo, en una retorcida historia de resurrecciones. Sonaría muy raro si no fuera porque ya hace tiempo que sabemos que en Fénix puede pasar cualquier cosa. En esta gran reflexión sobre la vida y la muerte hemos visto fuerzas cataclísmicas en conflicto y luchas apocalípticas que nos han curado de espantos. Casi cualquier cosa es posible con Tezuka, su imaginación y arrolladora pasión narrativa no conocen límites así que entrar en Fénix es prepararse para que lo imposible se convierta en cotidiano. En el volumen conviven varios relatos donde se nos habla de robots que se sienten humanos y humanos que son reconvertidos en robots, y las consecuencias de estas situaciones. Al final, todo acaba rondando los grandes asuntos que preocupaban al autor: qué es lo que nos hace vivir y cuáles las razones para enfrentarse a la muerte y la desesperación.

Y, ya que hablamos de series, quiero recordar que Giménez casi ha concluido su trabajo dedicado a Pepe González, edita Panini  y que Sakai ha abandonado momentáneamente su Usagi Yojimbo para dibujar 47 Ronin una novela gráfica con samurais de verdad.

Pepe de Carlos Giménez, edita Panini Comics 47 Ronin de Mike Richardson y Stan Sakai (Usagi Yojimbo), edita Planeta deAgostini
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viernes, 28 de marzo de 2014

USAGI YOJIMBO. UNA CIUDAD LLAMADA INFIERNO de SAKAI

Usagi Yojimbo, Una ciudad llamada infierno de Stan Sakai, edita Planeta deAgostini
Planeta DeAgostini, 2014.
216 páginas, 12,95 euros

EL ÚLTIMO CONEJO EN PIE


Stan Sakai vuelve a demostrarnos su dominio del medio con una nueva entrega del conejo samurai más popular. En esta ocasión con aventuras más violentas y directas de lo habitual.


Como ya pasaba en tomos anteriores se entremezclan historias cortas, que en ocasiones avanzan subtramas que el autor desarrollará en posteriores episodios, con dos capítulos más largos, que abren y cierran el volumen y que cuentan ese atropellado paseo por el pueblo llamado Infierno. Sakai vuelve a partir de un relato conocido para ofrecernos su reinterpretación, para adaptarlo ajustándolo a las características de su personaje. Aquí los aficionados al western o las películas de samurais reconocerán Yojimbo (1961) de Kurosawa, una narración que ya ha tenido otras dos versiones muy populares: la del italiano Leone en Por un puñado de dólares (1964) y la de Walter Hill en El último Hombre (1996), un estupendo film con Bruce Willis en su mejor momento. El tema es sabido, un pistolero llega a una pequeña ciudad e intenta sacar provecho del enfrentamiento entre dos bandas rivales. Alquila sus servicios a unos y otros, los engaña y se pasea por el filo de la navaja mientras la lista de muertos aumenta con rapidez.

Sakai evita las dosis de cinismo que caracterizaban anteriores acercamientos y su héroe intenta acabar con ambas bandas para beneficiar a los habitantes del pueblo. Por el camino se nos presentan varios secundarios más, algunos realmente interesantes. Los capítulos que ayudan a completar el tomo no son desdeñables. En “Nukekubi” sorprende el humor negro con el que se nos cuenta esta cacería de monstruos. “La espada de Narukami” es bastante bestia en el conjunto de la serie y llama la atención esa gran viñeta con el tipo de la espada clavada en la frente. “Teru Teru Bozu” es un divertimento que adopta aires de cuento gótico y recuerda a Kirby por su brutalidad e impacto visual. En cuanto al relato principal, es una historia de samurais en un estado muy puro. Hay peleas con espadas y matanzas y lo que se pierde en profundidad y sutileza se gana en ritmo y entretenimiento básico y trepidante.

Viñeta de Usagi Yojimbo, Una ciudad llamada infierno de Stan Sakai, edita Planeta deAgostini
En fin, no hay Usagi malo y éste no es una excepción. Sakai de todas formas está en boca de los aficionados por razones más personales que profesionales. Como cualquiera que siga su perfil de FaceBook ya sabe, recientemente perdía a su nieto de corta edad a causa de una enfermedad repentina e incurable. Los textos que el abuelo Sakai escribe para conmemorar algunos de los mejores y escasos momentos que vivió con el hijo de su hijo son entrañables y estremecedores. Pero es que a esa tragedia debemos sumar otra, con la que ya lleva mucho tiempo lidiando. Se trata de su mujer, Sharon, que se enfrenta a un cáncer terminal que la tiene postrada en cama, padeciendo lo indecible. De nuevo sorprenden algunas de las anécdotas que relata Sakai. En cierta ocasión, tras contar un episodio en que la acompañó en una de sus escasas salidas y que acabó con su mujer al borde de la asfixia y necesitando ayuda médica, remata la historia con un irónico “la diversión nunca acaba en casa de los Sakai”. He tenido el placer y el honor de conocerles en el salón de Gijón, siempre pendientes el uno del otro, realmente encantadores y cercanos. No puedo ni imaginar el dolor por el que estarán pasando. Sin embargo él es capaz de encontrar el humor y el valor para contarlo y compartirlo en lo que supongo es una suerte de terapia necesaria. Lo cierto es que reciben, no podía ser de otra manera, muchos apoyos de todo el mundo. Desde aquí yo también os mando un abrazo fuerte, Stan y Sharon.
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viernes, 21 de marzo de 2014

TEX. COLORADO BELLE de BOSELLI y FONT

Tex. Colorado Belle de Boselli y Font, edita Aleta
Aleta, 2014.
224 páginas, 15,95 euros.

EN EL PUEBLO FANTASMA


Si el western es un género prácticamente difunto en el cine, la serie de Tex nos demuestra que mantiene toda su vitalidad en las viñetas.


Tex siempre había sido un personaje aburrido y sus historias tendían a alargarse hasta el infinito. Era crudo, sencillo y violento y se podía entender que contara con innumerables seguidores porque reproducía muchos de los clichés que han dado fama a los relatos del viejo Oeste. Pero más allá de ese éxito prolongado en el tiempo, apenas podía competir con otra saga también de origen italiano, Ken Parker. Tras varios intentos que han dejado a mitad de publicación el admirable trabajo de Milazzo y Berardi, ya empezamos a pensar que jamás podremos leerlo completo en español. Y en eso llegó Tex. Primero hubo un primer intento de recuperación del personaje clásico, que se frustró rápidamente y confirmó la opinión que tenía de él. Pero luego empezaron a publicarse algunos de los especiales en los que participaban autores españoles. Dibujantes como el recientemente fallecido José Ortiz, Víctor de la Fuente, Blasco, Font, Bernet o Sommer. Y también algún guionista como Segura. ¡Y resulta que en su mayor parte eran excelentes! Muchos nos llegaban con retraso, por ejemplo el último que se ha editado se publicó originalmente en 2005. Pero da igual. A veces los dibujos son brillantes, en otros casos las historias nos atrapan y muchos de ellos tienen argumentos y grafismos fuera de serie. No exagero si digo que se cuentan entre lo mejor de lo publicado por aquí en la última década.

Para comprobarlo basta acudir a los Premios Haxtur, donde anualmente intentamos galardonar a los mejores tebeos sin prestar atención a su procedencia. La lista se inicia con Joe Kubert, que gana el Haxtur al Mejor Dibujo en 2004 con Tex. El jinete solitario. Al año siguiente Font es nominado por Tex. Los asesinos. En 2011 Segura y Ortiz son nominados por Tex. El oro del sur. Al año siguiente el mismo equipo repite nominación con Tex. Los cazadores de Fósiles, pero finalmente es Font el que se lleva el Haxtur al Mejor Dibujo con Tex. Los lobos rojos. En 2013 son dos los tomos de Tex que se reparten varios premios: Tex. Sangre en Colorado, de Claudio Nizzi e Ivo Milazzo, y Tex. El gran robo, de Claudio Nizzi y José Ortiz.

Viñeta de "Tex. Colorado Belle" de Boselli y Font, edita Aleta
Tal acumulación de galardones no es casual. Han entrado en la saga nuevos guionistas capaces de retomar los elementos más clásicos del western y aportarles nueva vida. Los argumentos giran en torno a atracos de trenes y bancos, luchas entre ganaderos y agricultores o mineros, persecuciones de asesinos, enfrentamientos de vaqueros contra indios y de indios contra indios… La lista completa. Los que amamos los westerns clásicos tenemos unas exigencias muy altas. No asociamos el género con las pelis de serie B con las que programadores indolentes rellenan las tardes en las televisiones locales. No, cualquiera que se acerque al Oeste sabe que debe medirse con Ford, con Hawks, con Mann, con Aldrich, con Eastwood… En fin, con los más grandes. No digo que esta última tanda de relatos de Tex alcance siempre el nivel de algunos de los creadores citados. Pero sí que la media es muy alta y que vienen acompañados por dibujantes en estado de gracia.

Por ejemplo, Font en esta Colorado Belle, la última entrega que nos ha llegado. La historia empieza y termina en un pueblo fantasma, donde se pierde la pista de la hermana de un predicador. Tex y su hijo se unen al pastor mientras intentan liquidar a una banda de auténticos asesinos. Todo el episodio es una prolongada persecución que no da descanso al lector. Si el guión está bien, que lo está y mucho, el dibujo es extraordinario. Font hace ya tiempo que no tiene nada que demostrar. Pero creo que nunca lo había visto tan rotundo, tan elegante, tan eficaz en sus encuadres y acabados. Su trabajo no es sólo bonito, también cuenta bien, caracteriza perfectamente a los personajes y exhibe un expresivo contraste de blanco y negro. Imprescindible.
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viernes, 14 de marzo de 2014

DIETER LUMPEN de ZENTNER y PELLEJERO

DIETER LUMPEN Integral, de Jorge Zentner y Rubén Pellejero, edita Astiberri
Astiberri, 2014.
264 páginas, 28 euros

LUMPEN INTEGRAL


Aunque originalmente la editorial Norma se encargó de publicar las aventuras de Dieter Lumpen, primero como episodios autoconclusivos en B/N en la revista Cairo y más tarde en álbumes a todo color, es ahora Astiberri quien lanza un recopilatorio de este peculiar personaje.


Dieter nace aprovechando el éxito de un héroe que supuestamente había aportado aires renovadores al género de aventuras clásicas. Frente a anteriores modelos colonialistas y paternalistas Corto Maltés realmente apoyaba a los más débiles y surfeaba las diferentes olas revolucionarias, de China a Irlanda pasando por Etiopía. Ya saben que no comparto el entusiasmo generalizado que parece despertar la obra de Pratt así que comprenderán que agradezca que los parecidos de Dieter con el marinero maltés sean más bien superficiales.

El maravilloso dibujo de Rubén Pellejero se emparenta con la tradición de la que bebe Pratt, esa corriente que gusta de la simplificación y el contraste extremo entre línea y sombra y que nos ha dado una breve pero intensa lista de autores privilegiados, de Sickles a Toth, pasando por quien firma el prólogo de este integral, Tim Sale. Pero lo que en el padre de Corto Maltés era más precipitación y torpeza que verdadera sencillez y expresividad, se transforma en fluidez y elegancia en el caso de Pellejero. Sutilezas a las que con el tiempo iría sumando una progresiva fuerza y un mayor grosor en la línea, tendencia que se acentuará justo al abandonar a Dieter.

Viñeta de DIETER LUMPEN Integral, de Jorge Zentner y Rubén Pellejero, edita Astiberri
Si en el terreno gráfico la serie marca pronto distancias con su referente más cercano, en el terreno argumental los parecidos también son equívocos. Nos paseamos por escenarios similares a los del maltés, pero de nuevo las diferencias son mayores que las coincidencias. Sí que hay una cierta ironía, un cinismo compartido. Los héroes posmodernos ya no defienden grandes principios, como mucho pequeñas ideologías o simplemente intentan no interferir y ganarse la vida sin demasiado esfuerzo, a ser posible. Pero así como los contextos políticos pesaban en exceso en las andanzas de Corto aquí sirven como telón de fondo y cuando afectan al relato lo hacen sin interferir apenas en las preocupaciones del héroe, lo que se agradece.

Hay que decirlo ya: Dieter Lumpen es uno de las grandes obras en la historia del tebeo español. Lo es en gran medida gracias al esfuerzo de Pellejero que aquí madura y mejora álbum a álbum ofreciéndonos una conjunción de dibujo y color sencillamente maravillosa. Pocos están a su altura. Pero es que además los guiones se siguen más o menos bien. Digo más o menos porque considero que Lumpen tiene un gran problema como es la personalidad de su protagonista, de una ambigüedad que le resta consistencia como héroe. Nunca acabamos de saber qué piensa, qué desea. Puede robar y hasta matar y luego preocuparse por el racismo o el abuso de los poderosos. Esa renuncia a un código moral convencional ablanda al personaje y le resta credibilidad. Luego está el aspecto relativo a las estructuras largas. Zentner es bueno en el cuento corto y toda la primera parte, construida a partir de episodios breves, es brillante. Luego llegan los álbumes de formato europeo y asistimos a historias alargadas, que se van salteando con ingeniosas anécdotas sin excesiva relación con la aventura supuestamente más importante. De hecho en la última entrega ya ni se molesta en buscar una excusa general y se dedica a entretejer un conjunto de relatos breves, más o menos conectados entre sí. En fin, Zentner es entretenido y en la distancia corta muy ingenioso, así que Lumpen se lee bien y Caribe sigue siendo un gran álbum. Y, desde luego, Pellejero sigue justificando por sí solo la adquisición de este volumen. Estoy completamente de acuerdo con Sale cuando dice, al final del prólogo: “Envidio a cualquiera que vaya a descubrir su trabajo por primera vez.

En 2003 se hizo una expo en el Casal Solleric de Palma de Mallorca que se presentó acompañado de un catálogo al que podéis echar una ojeada en este vídeo:

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viernes, 7 de marzo de 2014

LOS SURCOS DEL AZAR de P. ROCA

Astiberri, 2014.
328 páginas, 25 euros

LOS VIOLENTOS DE PACO


Paco Roca vuelve con una novela gráfica sobre los perdedores de la Guerra Civil. Sigue los pasos de un exiliado que siguió luchando en la II Guerra Mundial y que muchos años después aún vive para recordarlo.


Los asuntos relativos a la memoria son como un leitmotiv en la obra de Roca. Sobre su desaparición trata su celebrado Arrugas, donde un grupo de jubilados intenta conservar sus recuerdos ante los estragos del Alzheimer. El invierno del dibujante no dejaba de ser un gran ejercicio de reconstrucción, a partir de las memorias de diferentes dibujantes, que le permitían recrear un episodio poco recordado de la historia del tebeo español. Con estos precedentes no resulta extraño que finalmente el autor decidiese abordar un tema relacionado con eso que se ha venido a denominar memoria histórica y que en este país sólo significa una cosa: la Guerra Civil.

Su aproximación recuerda en parte la de Spiegelman en Maus. Plantea dos niveles narrativos. En uno, en el presente, el dibujante charla con un jubilado que sobrevivió al conflicto bélico. En el otro, en el pasado, asistimos a las correrías y desventuras del joven soldado, que lo llevan de África a Francia en un conjunto abrumador de giros del destino, casualidades y penurias. El pasado se representa con la bonita gama de colores a la que nos tiene acostumbrados el dibujante. Todo muy entonado, sin estridencias, con gamas de verde o marrón y un aire de fotografía antigua. El presente carece de color y una línea muy desnuda acompañada de unos parcos grises lo hace todo. El dibujo, como siempre también, es sencillo, claro y directo, con un entintado preciso y ajustado, sin artificios.

Viñeta de Los surcos del azar de Paco Roca, edita Astiberri
El tema es interesante, la Guerra Civil es sólo el punto de partida a partir del cual se inicia el tebeo. Luego acompañamos al protagonista de un lugar a otro en su constante lucha contra el fascismo. Finalmente entra en París y luego todo acaba de mala manera con una frustrada vuelta a España. Se exploran territorios similares a los que mostraban Kim y Altarriba en El arte de volar. Se trata de recuperar la voz de todos aquellos “perdedores” cuya lucha se prolongó muchos años después de terminada la contienda. En algunos casos volvieron convertidos en guerrilleros o maquis. Otros se reintegraron años más tarde o, como es el caso que nos cuenta Roca, formaron parte de los ejércitos aliados y jugaron un papel relevante en la reconquista de Europa. Según parece con la ingenua esperanza de que luego les ayudarían a expulsar a los fascistas de España. Algo que nunca ocurrió. En fin, tampoco permitieron que Patton marchara sobre Moscú…

Hasta aquí deberían leer si piensan en comprarse esta novela gráfica. Si lo que desean es ahorrarse la pasta, prosigan. Están avisados. Y es que yo no acabo de pillarle el punto a Paco Roca. Le reconozco todas las virtudes que he enumerado. Es riguroso en sus planteamientos y sus acabados son muy profesionales y agradables. Pero nada de lo que cuenta consigue interesarme. Sus constantes saltos del presente al pasado me aburren y narrativamente me parecen innecesarios. Y sus batallas son incomprensibles. Cada vez que un tanque hace algo no consigo entender qué ocurre. También me cuesta distinguir a sus protagonistas. Hay un momento en que comenta que le gustaría darle a las memorias del jubilado un aire a Los Violentos de Kelly, la peli de los setenta. Inmediatamente aclara que es un chascarrillo, él es demasiado serio como para hacer un mero entretenimiento. Personalmente, nunca me ha parecido una gran película, pero desde luego es un millón de veces mejor que el ladrillo que se ha marcado el amigo Roca. La memoria histórica tiene estas cosas.
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viernes, 28 de febrero de 2014

EN SILENCIO de A. SPIRY

En Silencio de Audrey Spiry, edita Diábolo desde el blog de F. Flórez
Diábolo ediciones, 2014.
164 páginas, 19,95 euros.

AVENTURA A TODO COLOR

La dibujante francesa Audrey Spiry nos brinda una aventura tan novedosa como cercana. El descenso de unos turistas por unos barrancos se convierte en un relato fascinante gracias a la magia del color.


Ya lo he comentado con anterioridad: las nuevas técnicas digitales nos depararán grandes sorpresas en un futuro inmediato. Bastien Vivés, cuya obra El gusto del cloro algunos se han apresurado a comparar con este trabajo, ya anticipó algunas de las posibilidades de los programas de coloreado. Creo que puede haber coincidencias en cuanto a la temática, esos pasajes de ensoñación mientras el cuerpo se deja llevar por el agua, pero poco más. En el empleo del color Spiry es mucho más carnal, sensual. Remite a una tradición pictórica más matérica que la de Vivés, cuyo gusto por la línea apenas le permite entregarse por completo al color. Con todo, ambos comparten la pasión por las gamas cálidas, por la claridad. Nunca se aventuran en esos territorios que sobre todo el comic americano (y cada vez más el europeo) ha colonizado digitalmente. Donde antes encontrábamos agradables masas de color plano ahora debemos abrirnos paso entre hojarasca binaria, simulaciones de volumen, texturas arrojadas sin criterio, brillos y sombras escupidos al azar, sencillamente porque se puede y yo lo valgo. El color compitiendo y entorpeciendo el trabajo de la línea y con él la narración y el buen sentido que debería presidir todo tebeo.

Pero entre tanta tontería tecnológica algunos autores, verdaderos artistas, deciden volver a las fuentes y emplear las nuevas herramientas para ofrecer productos que, si no son del todo nuevos, al menos se esfuerzan por parecerlo. Todos reconocemos las referencias de En silencio. En el terreno plástico a mi me recuerdan cierta explosión de color de los ochenta, que vino acompañada de una nueva figuración muy desacomplejada y que por supuesto resonó en el campo del comic. El estilo de dibujo, un semirrealismo con una alegre tendencia a la distorsión, nos remite a ciertas historietas de, por ejemplo, Tomeu Seguí para la revista Madriz. En aquella publicación o en el primer Víbora seguro que tropezaríamos con propuestas gráficas similares. La diferencia es que entonces estaban realizadas con acrílico o acuarela y ahora esos tonos planos, que se pisan unos a otros sin miramientos, se hacen con el ordenador.

Viñeta de "En Silencio" de Audrey Spiry, edita Diábolo desde el blog de F. Flórez
Todo ello enlaza con una tradición anterior y si me apuran más prestigiosa, la que iría de Matisse a Diebenkorn, pasando por otros como Nolde o Kirchner. Un mundo de colores saturados que parte de la realidad para desbordarla con intensidad. En ese sentido, si lo primero que nos impacta en este trabajo es el color, enseguida notamos que el dibujo acompaña muy bien a esas gamas salvajes, es plástico y rápido, y se derrite con facilidad para dejar hablar al color. Al lado de todo este festival cromático ¿qué cabe añadir del guión? En resumen, que no molesta. Se narra una modesta aventura cuyas peripecias sirven de excusa para que algunos de los protagonistas reflexionen sobre su vida y lo que quieren hacer con ella. Por el camino se entrelazan secuencias oníricas con los episodios de peligro real que supongo acompañan estos descensos por barrancos. Todo está contado de manera convincente y cuando los héroes están a punto de ahogarse nos asfixiamos con ellos. También disfrutamos cuando se enzarzan en sensuales juegos perfectamente realzados por el color. No se lo pierdan.
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